martes, 2 de octubre de 2012

En obra negra



En obra negra
Instalación de Manuel Velázquez y Roberto Rodríguez
Curaduría Josué Martínez

Esta exhibición se inserta en el 30 aniversario de la Galería AP. A manera de instalación, Manuel Velázquez y Roberto Rodríguez generan un proyecto que reflexiona acerca de la construcción/destrucción de la galería. El espacio de exhibición deja de ser un mero receptáculo de obras de arte, convirtiéndose en protagonista. Al ser ambos artistas parte de la historia de la galería –entre 1988 y 1991 trabajaron en ella- sus reflexiones son no tan sólo conceptuales sino vivenciales. Regresan pensando en y por ella. El conjunto de objetos que se muestra, cuestiona la relación del arte con el espacio museográfico ¿El arte es en tanto se expone en una galería? ¿Cómo activa el objeto al espacio? ¿Es posible trastocar al museo desde su interior? ¿Qué papel juega el espacio de exhibición en la recepción del objeto artístico? La muestra intenta abrir caminos de discusión utilizando conceptos básicos como los residuos, lo inacabado, los andamios y las estructuras.
Los materiales orgánicos e inorgánicos, lo visual y lo táctil, el espacio y el tiempo, la escultura y la cerámica se articulan y confrontan en la obra de Rodríguez y Velázquez, mediante una visión que rescata partes y motivos, selectiva y accidentalmente mezclándolos en un registro abierto y expansivo. Lo que a primera vista puede parecer accidental, está en realidad revestido de una fuerte determinación expresiva, generando una variedad de significados, tanto de los materiales como de sus posibilidades de interpretación.
En virtud de todo ello, las obras de Rodríguez y Velázquez rompen los límites expresivos de los medios tradicionales. No pertenecen ni a "la pintura" ni a "la escultura" pero se nutren de ambas y se funden en un proceso plástico de organización escénica del espacio. El resultado es un registro "envolvente", donde el espacio arquitectónico de la Galería AP es parte activa de la obra.
Es en este conjunto de aproximaciones donde Rodríguez y Velázquez, se han liberado de los esquemas que mantenían aislada a la escultura en el pedestal, en un espacio privativo donde el espectador no podía transitar; para invadir el ámbito expositivo, conquistando el terreno donde el público se mueve; enfatizando el espacio mediante su presentación; una superficie que se construye en la medida en que se recorre.
De esta manera, su obra lejos de presentarse como un fenómeno cerrado, se abre impregnándose de recursos más propios del acontecimiento y de la escena, lo que le confiere una dimensión significativa, adaptándose a las circunstancias del entorno arquitectónico. Una obra que se gesta por relación háptica; al mismo tiempo se ofrece a la mirada, al tacto y al tránsito, estrechamente relacionada con el movimiento del cuerpo del espectador, quien tiene que caminar, agacharse, alejarse, acercarse, para la apreciación de las piezas. Así, la percepción del espacio es una de las principales experiencias de esta exposición. Aquí la galería AP sufre una transformación; el agente es el movimiento. El espacio dentro de la galería ha sido concebido en principio como el espacio entre dos propuestas: la de Rodríguez y la de Velázquez. El objetivo de estas narrativas es hacer el espacio menos transparente, intentar aprehender la naturaleza de éste y modificar la manera en cómo se percibe en las exposiciones habituales, que siempre se conocen a través de una modalidad estática. La dimensión del tiempo se manifiesta en el movimiento del espectador entre las esculturas -el espectador, seguido por su evaluación y juicio- recorre la distancia entre las dos propuestas. La experiencia del espacio, que requiere movimiento físico y duración, invariablemente modifica la relación entre las obras y la galería.
La inauguración es en la Galería AP, el día 4 de octubre, a las 20:00 hrs. Facultad de Artes Plásticas, Universidad Veracruzana. Unidad de Artes, Belisario Domínguez 25, Colonia Centro. Xalapa, Veracruz. Los esperamos, entrada libre.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Se inaugura Del mar Y sus habitantes. Ilustraciones de Manuel Velázquez



Se inaugura Del mar Y sus habitantes. Ilustraciones de Manuel Velázquez


v Este miércoles 26 de septiembre en punto de las 13:00 horas en la Dirección General del Área Académica de Artes. Entrada libre.


La relación entre la narrativa y la imagen es tan sutil que podría no percibirse, al leer un cuento, poesía o novela, el imaginario va ilustrando cada una de sus partes, de sus palabras, rostros, paisajes; la imagen se hace presente. O viceversa al mirar una imagen, el imaginario va susurrando una historia al oído, una escena, alguna novela, una frase, una palabra que denota el inicio de una poesía. De este modo, esta relación se puede apreciar en: Del mar y sus habitantes con la selección de textos de Ramón Bolívar y con ilustraciones de Manuel Velázquez, mismas que se exhibirán a partir de este miércoles 26 de septiembre a las 13:00 horas en la Dirección General del Área Académica de Artes de la Universidad Veracruzana.
Las ilustraciones muestran la prolífica vinculación histórica entre las artes visuales y la literatura; en la cual Manuel Velázquez se reafirma como un creador de imágenes, donde se preocupa porque su obra conviva con las personas en su entorno cotidiano, por lo que sus diseños son sencillos y lúdicos, para esto se vale de los colores a los que confiere un valor simbólico. Este artista crea con sencillez para la vida; diseña sus obras pensando que puedan convivir fácilmente en el entorno cotidiano de las personas, en sus palabras: imagina para la vida.
En la presente exposición, Ramón Bolívar a través de la obra de Manuel Velázquez, reúne a escritores hispanoamericanos, para entablar un diálogo con el mar. Te invitamos a recorrer esta exposición y sumergirte en un mundo de sal y arena, de sol y luna, y de olas que retumban. Seguramente encontrarás brillantes conchas y cangrejos que brotan de la blanquísima arena. Si observas bien, descubrirás a lo lejos un diminuto barco de papel -¿y por qué no?-, quizá también una esbelta sirena o un tierno tiburón. Al final de estas imágenes y breves textos y casi al atardecer, disfrutarás del gozoso retorno hacia el amado puerto. Y todo esto, al compás de las imágenes. ¿Te animas y vienes con nosotros?
Se hace extensiva la invitación a disfrutar de las ilustraciones de Manuel Velázquez y que cada observador recree sus propias narraciones: Del mar y sus habitantes. La cita es este miércoles 26 de septiembre 2012 a las 13:00 horas en la Dirección General del Área Académica de Artes, Universidad Veracruzana. Rectoría, Edificio A, segundo piso. Lomas del Estadio s/n Zona Universitaria. Entrada libre.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Pérez de aquí, Pérez de allá



Pérez de aquí, Pérez de allá
Rafa Pérez y Gustavo Pérez 
El proceso fundacional de la cerámica como construcción de narrativas visuales dentro del arte contemporáneo, se da en medio de una tensión entre prácticas utilitarias y artísticas. El barro prefigura y encarna la obra, imponiendo significados a través de un lenguaje propio. La elección del barro como material, crea una obra de gran tensión que cruza técnicas antiguas y contenidos actuales. Este paradigma perdura y se reproduce en cada pieza de Gustavo Pérez; su obra se constituye sobre estas significaciones. Para este artista la reflexión en torno a la cerámica pasa por (re)nombrar y (re)significar el lenguaje establecido. Esto se hace patente en la diversidad de su producción, que incluye vasijas, esculturas e instalaciones. Gustavo Pérez ha llevado la expresión de la cerámica a la más exquisita estética.
Con impulsos distintos Rafa Pérez ha desarrollado un lenguaje escultórico a partir del deterioro. Este artista se apoya en un método lúdico de trabajo, semejante a la propuesta de Bertolt Brecht; para el dramaturgo alemán “La intuición se adelanta a la razón”. Rafa Pérez decide expresar lo suyo sin intelectualismos, inventando su propia combinatoria; el artista deja correr su trabajo para que el inconsciente tome por asalto la voluntad de crear. Sus construcciones no responden a fórmulas, demuestran la necesidad de renovar la inventiva en cada pieza. Su obra aspira a lo plurisensorial, a las fuentes diversas, a las significaciones abiertas y antirreductivas.
Sin temor a lesionar sus individualidades, Rafa Pérez y Gustavo Pérez ofrecen dos modos diferentes de ver y hacer; dos propuestas cuyas interrelaciones definen el uso de la cerámica dentro del arte contemporáneo. Lo que diferencia a estos artistas no es sólo la forma, sino la manera de concretar y entender la cerámica; el uso particular que cada uno hace de ella. En esta exposición nos movemos en la intensidad simbólica de dos lenguajes visuales capaces de convivir en un ámbito museológico sin opacarse uno a otro. Juntos legitiman el eclecticismo que caracteriza al arte actual. A Rafa Pérez y Gustavo Pérez los ha reunido la compartida preocupación por su oficio y la responsabilidad ética por transmutarlo.
Manuel Velázquez

Paisajes-memorias



Paisajes-memorias

El concepto unificado de paisajes-memorias en las esculturas de Mariana Velázquez (1955), Roberto Rodríguez (1959), Graciela Olio (1959) y Abel Zavala (1986), pone en operación significantes que entretejen y ramifican nociones como lugar-identidad-espacio-tiempo; un dispositivo que permite una ruta de lectura no sólo relacionada con valores formales y visuales, sino a su interpretación, donde el sentido y significado de la obra es producto del entorno geográfico, cultural y social.
La obra de estos creadores mantiene vínculos que podríamos llamar de afinidad en la diferencia; cada uno comparte a su manera, una preocupación constante por explorar los aspectos espacio-temporales de su contexto. Al mismo tiempo que un encuentro con la materia y el tratamiento de las superficies, una convivencia entre lo táctil y lo visual; así como una tensión espacial por el uso de la arquitectura como soporte de sus obras. El espacio de exposición no se concibe de manera neutral, se experimenta en tiempo real: la dimensión espacial determina un itinerario y estipula un tiempo deambulatorio. El cuerpo se mueve, los ojos están en constante oscilación variando sus distancias focales y fijando las imágenes. La relación de tiempo-espacio se establece de manera explicita a través del recorrido que debemos realizar para la recepción de la obra.
La exposición Paisajes-memorias, escultura de Graciela Olio, Roberto Rodríguez, Mariana Velázquez y Abel Zavala; curaduría de Manuel Velázquez, será Inaugurada el 24 de febrero de 2011 a las 19:30 horas en la galería Celda Contemporánea del Claustro de Sor Juana, Izazaga 92 Centro Histórico de la Ciudad de México, metro Isabel la Católica.
Esta curaduría es resultado de la investigación que he realizado para la maestría en Estudios de Arte de la Universidad Iberoamericana.
Manuel Velázquez
Xalapa, Veracruz, febrero 2011

Casos y cosas



Casos y cosas

En sus pinturas más recientes Edgar Cano se ha tornado más obscuro, también se preocupa en mayor medida por las cosas y los personajes que elige representar. Este artista ha restaurado una lógica pictórica al personalizar las referencias de su obra que llegan a la cita, a la alusión. La serie Casos y cosas, parece sofocarse cada vez más en la constante saturación de las imágenes. Su obra se estructura sobre lo sensible, sobre el imperio de las formas. Esta labor, que a veces corre por cuenta de un dispositivo oculto, tiene resonancias con el trabajo de Daniel Lezama. No es casual por eso el uso de la cita para la elaboración de las imágenes.
En esta serie Edgar Cano se aferra más y más a la vitalidad de la representación. La insistencia por la figuración constituye una legítima preocupación y un encomiable afán por encontrar un lenguaje propio. Sus imágenes no dejan de crear una cierta sensación de nostalgia, aunque no se trata de buscar emociones perdidas, sino de reflexionar y dialogar con el presente. Su pintura no sólo traduce técnicamente un acontecimiento sino también cierta ironía. Mientras los recursos heredados de la “pintura academicista”, son los elementos claves de que se vale para la configuración de sus obras; conceptos como soledad, dolor o marginalidad forman parte del mundo que representa. Por ello adopta elementos que forman parte de reconocidas imágenes del arte occidental, al mismo tiempo mantiene una figuración personal, susceptible de ser entendida y conceptualizada en su propia realidad.
En sus retratos las figuras realistas están rodeadas de objetos que aluden a elementos característicos de zonas marginales de la megalópolis. La relación que se establece entre los personajes y el paisaje, le sirve para confrontar nociones como soledad y saturación. El desmedido desarrollo urbano, la concentración de población en las ciudades y el crecimiento industrial, incidieron en la configuración de esta nueva serie de Edgar Cano. Ello ayudó a gestar una pintura que nace del cruce entre lo urbano y lo rural. Desde esta perspectiva, su obra se vale de un mundo iconográfico que mezcla personajes y situaciones donde la ironía a veces sutil, otras muy directa, nos enfrenta a una realidad que sigue siendo parte de la ciudad.

Manuel Velázquez.
Xalapa, Veracruz, abril 2012