domingo, 25 de julio de 2010

Entrevista a Roberto Rodríguez realizada por Frida Mazzotti (segunda parte)


Paisaje y memoria
Entrevista a Roberto Rodríguez realizada por Frida Mazzotti (segunda parte)
En el número anterior presentamos la primera parte de esta entrevista a Roberto Rodríguez, uno de los artistas veracruzanos más significativos. Autor de una obra amplia que abarca desde escultura en madera hasta obra en papel y cerámica. Su trabajo escultórico lo ha llevado a participar en diversas exposiciones individuales y colectivas en México, Canadá, Estados Unidos, Japón, Italia, Holanda, Brasil, Bulgaria, Bélgica, Dinamarca, Uruguay y otros países.
La Universidad Iberoamericana, a través de la Galería El Sótano, ha decidido presentar la exposición paisaje y memoria, esculturas de Roberto Rodríguez, muestra promovida por Manuel Velazquez, que se abrirá al público el día 12 de agosto a las 13:00 horas y permanecerá hasta el 12 de septiembre. Esta exposición trata de una selección de cinco series de esculturas que hacen del paisaje y la memoria los protagonistas. En exclusiva, presentamos la segunda parte de esta entrevista
Roberto, dices que es importante el aspecto visual de la obra que vas a presentar en la Universidad Iberoamericana, es más orgánica y colorida, sin embargo, también se observa más reflexiva ¿Cómo explicas esto?
En la obra que estoy trabajando para esta exposición busco integrar la pintura en la escultura, estoy trabajando con la imagen, en ese sentido busco que el resultado sea visual. Esto no quiere decir que en mi arte no existan conceptos, creo que es importante adentrarse en las ideas, en los rastros de la experiencia para realizar una escultura. Sin embargo, la reflexión en el arte no tiene para mí un sentido documental, sino estratégico. Tiene más que ver con conductas para construir algo: una escultura, una situación, un momento. Cuando las cosas están dispersas, cuando no tienes reflexión, difícilmente puedes construir algo, esto parece muy limitado para algunos que nos dedicamos al arte, pero puedes inventar tu forma de trabajo, lo importante es entender que reflexionar sobre tu trabajo no tiene que ser rígido e inhibir la imaginación. La idea es generar una disciplina que te permita activar ideas y trabajar.
Entonces, explícanos un poco más ¿Qué importancia tiene el proceso creativo en tu obra?
Es precisamente el asunto que me interesa, con el cual estoy involucrado, doy una clase en la Universidad Veracruzana de procesos creativos. Creo que el proceso creativo es muy importante. Trataré de explicarme: cuando produzco imprimo mi huella en la obra, mi cuerpo, mi estado de ánimo, también son significativo los materiales, el clima, donde nací, donde vivo, el entorno geográfico y cultural, todo esto esta en mi proceso. Por eso creo que el proceso se extiende desde la producción hasta la presentación de la obra. Por eso para mi, el montaje en el espacio de exposición es fundamental. Creo que debo ser muy cuidadoso en todas las etapas del proceso y la presentación, para lograr que el resultado revele ese entorno que me interesa.
Ahora, en cuanto a coleccionistas y compradores ¿Cómo se llevan tus obras con el juego del mercado del arte? por ejemplo ¿Esta nueva obra  está a la venta?
Todas estas nuevas obras están en venta, hay que recuperar lo invertido y hay que dejar que la obra circule. Para mí, el mercado es otro espacio para el arte; otro espacio donde el arte circula. El mercado es importante en el desarrollo de mi obra, y así lo entiendo.
¿En Xalapa hay mercado para el arte?
En Xalapa todavía no existe un mercado del arte, pero hay iniciativas importantes como la subasta que realizaron hace poco tiempo Omar Gasca y Emilia Bellon. También están las iniciativas que tú misma has realizado en Fridarte. Para mí es interesante que se explore ese terreno del mercado del arte en Xalapa. Veremos como responde el público.
Para concluir ¿Por qué consideras importante esta exposición en la Universidad Iberoamericana ?
Es interesante para mí por el prestigio de esta universidad, porque de alguna manera corona el esfuerzo que Manuel Velázquez ha desarrollado en su investigación y porque abre un espacio para que en la Ciudad de México se conozca lo que en materia de escultura se realiza en Xalapa. Difundir la obra fuera de su entorno habitual en esta época me parece necesario: al seleccionar una obra, moverla y exponerla comienza justamente su vida pública.


sábado, 17 de julio de 2010

Esculturas de Roberto Rodríguez


Paisaje y memoria
Esculturas de Roberto Rodríguez
Galería El Sótano, Universidad Iberoamericana / Ciudad de México
Del 12 de agosto al 12 de septiembre de 2010
Horario: De lunes a viernes de 10:00 a 20:00 horas
La Galería El sótano está ubicada en el edificio S de la Universidad Iberoamericana, en Prolongación Paseo de la Reforma 880, Lomas de Santa Fe, C.P. 01219, Distrito Federal.

La Universidad Iberoamericana, a través de la Galería El Sótano, presenta la exposición paisaje y memoria, esculturas de Roberto Rodríguez, muestra que se abrirá al público el día 12 de agosto a las 13:00 horas, y permanecerá hasta el 12 de septiembre. Esta exposición reúne 79 obras sobre madera y cerámica realizadas por el artista entre 2009 y 2010. Se trata de una selección de cinco series que hacen del paisaje y la memoria los protagonistas principales.
Roberto Rodríguez (Misantla, Veracruz, México, 1959), es un escultor que trabaja con formas referentes a materias terrestres: montañas, árboles, plantas y semillas. Realizó estudios de escultura en la Universidad Veracruzana, donde actualmente es investigador. Su trabajo suele ser en madera con técnicas mixtas y desde hace algunos años incursiona en la cerámica. El suyo es un trabajo peculiar: la reflexión sobre el lugar vivido, experimentado, íntimo, permite que la arquitectura y la escultura se conviertan en paisaje. En sus esculturas, el espacio de exposición, no se concibe como una condición abstracta e inmutable, sino como resultado específico del proceso configurativo de la obra. Sin reproducir la naturaleza, sus piezas encierran la emoción que ésta produce, y son expresión y reflexión de su memoria.
Las obras aquí presentadas muestran, en una amplia variedad de formatos y materiales, el carácter íntimo, privado, evocador del paisaje. Rodríguez nos ofrece una aproximación a sus vivencias de la infancia relacionadas con la vida en el campo. Sus esculturas, pintadas con trazos espontáneos y con colores de una peculiar paleta, configuran un interesante repertorio de imágenes y son ejemplos de una voluntad que sueña y que soñando le da porvenir a su acción. El artista refleja la constante búsqueda por el tratamiento de las superficies, este peculiar tratamiento, característico en toda su obra, responde a su interés por evidenciar el paso del tiempo.
La visión de paisaje y memoria en Rodríguez ha sido permanente. En un momento inicial, a principios de los años noventa, ya se observa en su obra un acercamiento a lo orgánico y a la abstracción, en aquel entonces el artista investigaba imágenes tridimensionales (esculturas) que pudieran expresar de forma simbólica el proceso de fertilidad de las plantas. Posteriormente, aparecen materiales de carácter orgánico, como madera, piel, huesos y fibras, elementos que dan paso a texturas, ornamentos y pátinas. A comienzos del siglo XXI su obra se hace más sintética. Casas, surcos, senderos, caminos y montañas acaban condensados en trazos, líneas, tramas y signos. Delimitaciones y cierres, también han sido constantes en su trabajo, utilizados como recurso formal para enfatizar el espacio mediante su presentación, le confieren una dimensión significativa.
En esta exposición, Rodríguez evoca una suerte de paisaje inspirado en su entorno geográfico e histórico. El artista trabaja con materiales que dan apariencia textural, al mismo tiempo que utiliza la acuarela para crear un juego muy sutil con efectos de transparencia. En las series aquí presentadas, material, espacio y técnica se convierten en recursos válidos para crear propuestas visuales, donde coexisten elementos tomados de la tradición con otros aportados por el arte contemporáneo occidental. Para Rodríguez la aceptación de la validez de lo propio y lo ajeno, en una época en la que algunas cosas cambian y otras se conservan, refuerza la idea de "mixtura" no siempre previsible y armónica, que es el resultado de la mezcla de viejas y nuevas prácticas artísticas. Esta idea de mixtura, presente en la mayoría de sus propuestas, ayuda a crear una autoconciencia donde nociones como identidad, alteridad, diferencia y singularidad se convierten en un modo de reinventar la escultura. La mirada de este artista, reformula la noción de paisaje y memoria, reconociendo el carácter de la experiencia artística mediante un lenguaje visual pleno de significados y lecturas sugerentes.
La obra de Rodríguez, depurada y profunda, se encuentra al margen de corrientes, tendencias o movimientos artísticos, condición que le ha colocado en una posición distanciada de las propuestas centralistas y homogéneas. Su búsqueda continua de un lenguaje escultórico personal y su interés por el sentido ritual de sus propuestas han contribuido al reconocimiento de su obra, que se sitúa entre las más destacadas del panorama escultórico nacional.
Manuel Velazquez
Julio de 2010, Xalapa Ver.

Entrevista a Roberto Rodríguez realizada por Frida Mazzotti


Paisaje y memoria
Entrevista a Roberto Rodríguez realizada por Frida Mazzotti
Roberto Rodríguez es uno de los artistas veracruzanos más significativos. Autor de una obra amplia que abarca desde escultura en madera hasta obra en papel y cerámica. Su búsqueda continua de un lenguaje escultórico personal y el interés por el sentido ritual de sus propuestas han contribuido al reconocimiento de su obra, que se sitúa entre las más destacadas del panorama escultórico nacional.
La Universidad Iberoamericana, a través de la Galería El Sótano, ha decidido presentar la exposición paisaje y memoria, esculturas de Roberto Rodríguez, muestra que se abrirá al público el día 12 de agosto a las 13:00 horas, y permanecerá hasta el 12 de septiembre. Esta exposición reúne 79 obras sobre madera y cerámica realizadas por el artista entre 2009 y 2010. Se trata de una selección de cinco series de esculturas que hacen del paisaje y la memoria los protagonistas. En exclusiva, preguntamos a Rodríguez sobre esta propuesta. 
Roberto, platícanos sobre la obra de esta exposición
En los últimos dos años he estado trabajando en un proyecto que tiene decididamente que ver con el paisaje y la memoria, no con la idea de copiar la naturaleza, sino caracterizar el entorno geográfico e histórico relacionado con mis vivencias de la infancia.
Esta exposición se destaca por la presencia de la pintura en la escultura, la sutileza de los acabados y el trabajo con los materiales, así como por el uso del espacio de exposición como parte de las piezas ¿Cuál es la intención de esta obra?
La intención es trabajar con una propuesta renovada, más que con un modelo o estilo, la parte principal es un ejercicio sobre los conceptos de paisaje y memoria; dicho ejercicio resulta de una labor que permite reformular sus significados, esto tiene que ver con el uso de los materiales y las posibilidades del lenguaje escultórico.
¿Qué técnicas estás utilizando y qué medidas tiene esta nueva obra?
En general es talla en madera intervenida con medios acrílicos y acuarelas. Algunas son cerámica en alta temperatura. Son obras en formato variados, que tienen que ver con el espacio de exposición.
En ese sentido ¿Qué papel juega el espacio en tu obra?
Para mí es muy importante, me interesa la relación entre mi obra y el espacio. Por eso abogo por un montaje que se adecue al área de exposición. Estoy a favor de entender la obra no sólo como un sistema cerrado de relaciones internas sino como un elemento que relaciona escultura y espacio arquitectónico.
¿Es importante para ti el aspecto visual de la obra?
Así es. Me interesa el uso de materiales orgánicos, madera, piel, huesos y fibras. Trato de que baste con la imagen. Me interesa que la escultura exprese la idea como un fenómeno visual y no que se explique por medio de lo escrito.
Háblanos de cómo se da esta exposición en la Universidad Iberoamericana
Manuel Velazquez ha estado trabajando una interesante investigación sobre mi obra, relacionándola con otros artistas latinoamericanos como Rimer Cardillo de Uruguay, Graciela Olio de Argentina y Mariana Velazquez de México. Él fue el que me propuso esta exposición como parte de su proyecto, además, tengo entendido que el próximo año realizará una muestra más grande con los otros artistas.
En la Universidad Iberoamericana, voy a exponer un nuevo material visual, sobre lo que he estado trabajando en los dos últimos años. Precisamente relacionado con la propuesta de Manuel. Buscamos con esta exposición generar una situación que permita apreciar lo que en materia de escultura se realiza en Xalapa.
Finalmente, hay una tendencia por orientar la obra que se realiza en la provincia de México a situaciones propias del lenguaje hegemónico del arte contemporáneo internacional ¿buscas darle ese sentido a tu obra?
Creo que mi obra no manifiesta esas intenciones. Filosóficamente todo arte es universal, la lectura de una obra no conoce fronteras, pero, cuando el artista comienza a tratar de actuar a favor de un movimiento o estilo o trata de copiar tendencias que no le son propias, solo porque las considera "nuevas", comienza a tener problemas en relación con su labor artística, con su identidad. Para mí, lo más importante es hacer un arte propio. Trato de comprender el momento y la situación en la que estamos viviendo, pero no intento dar a mi obra una orientación dentro de las corrientes artísticas dominantes. Creo que mi obra se mueve más en la idea de mixtura, que me permite una mayor libertad en el uso de materiales y soportes. Y eso me parece acorde a mis intereses personales.

Esculturas de Roberto Rodríguez


Paisaje y memoria
Esculturas de Roberto Rodríguez
La Universidad Iberoamericana / Ciudad de México, a través de la Galería El Sótano, presenta la exposición paisaje y memoria, esculturas de Roberto Rodríguez. Muestra que abrirá al público el día 12 de agosto a las 13:00 horas, y permanecerá hasta septiembre del presente año; en un horario de lunes a viernes de 10:00 a 20:00 horas. Esta exposición reúne 79 obras sobre madera y cerámica realizadas por el artista entre 2009 y 2010. Se trata de una selección de cinco series que hacen del paisaje y la memoria los protagonistas principales.
Roberto Rodríguez (Misantla, Veracruz, México, 1959), es un escultor que trabaja con formas referentes a materias terrestres: montañas, árboles, plantas y semillas. Realizó estudios de escultura en la Universidad Veracruzana, donde actualmente es investigador. Su trabajo suele ser talla en madera pintada con técnicas mixtas y desde hace algunos años incursiona en la cerámica. Las obras de esta exposición muestran, en una amplia variedad de formatos y materiales, el carácter íntimo, privado, evocador del paisaje. Rodríguez nos ofrece una aproximación a sus vivencias de la infancia relacionadas con la vida en el campo mediante la reflexión sobre el lugar vivido, experimentado e íntimo. En sus esculturas, el espacio de exposición, no se concibe como una condición abstracta e inmutable, sino como resultado específico del proceso configurativo de la obra. Sin reproducir la naturaleza, sus piezas encierran la emoción que ésta produce, y son expresión y reflexión de su memoria.
La Galería El sótano está ubicada en el edificio “S” de la Universidad Iberoamericana, en Prolongación Paseo de la Reforma 880, Lomas de Santa Fe, C.P. 01219, México, Distrito Federal.

martes, 13 de julio de 2010

Roberto Rodriguez

Curriculum Roberto Rodriguez


Roberto Rodriguez
Born in June 1959 in Misantla, Veracruz. Graduated in Fine Arts, specializing in sculpture at the University of Veracruz. Participated in many individual and collective exhibitions in Mexico, Canada, United States, Japan, Italy, Holland, Brazil, Bulgaria, Denmark, Uruguay amongst other countries.  He has been Curator of the Jardín de las Esculturas (IVEC) and organized the First International Symposium on Sculpture in Xalapa, Veracruz, Mexico.  Since 2008, he has been a researcher at the Fine Arts Institute at the University of Veracruz.  He works mainly in wood, using mixed techniques, and a few years ago he began working with ceramics.   At present he lives and works in Xalapa, Veracruz.
Exhibitions
2009  Espacios Intimos, Galeria 350, Chiapa de Corzo, Chiapas. 2008  Metáforas de Papel, Galería del Instituto de Artes Plásticas, University of Xalapa, Veracruz Orografías, USBI Gallery, University of Veracruz, Boca del Rio, Veracruz. 2007  Proyecto de Animación y Exposición concerning Mexican culture, Centre Culturel de Theux, Theux, Belgium.  Mestizaje, Galerie du parc, Trois Rivières, Quebec, Canada. 2006  Historias de Barro y Madera, Museum of Anthropology, Xalapa, Veracruz, Mexico. Cajas Viajeras, Uruguay, Buenos Aires, Argentina. 2005  Memorias Habitables, Jardín de las Esculturas (IVEC), Xalapa, Veracruz, Mexico. Tierra de Diosas, Museum of Anthropology, Xalapa, Veracruz, Mexico. 2004  Reincidencias, Centro Cultural Jaime Sabines, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Mexico. 2003  Encuentros Centro Cultural el Nigromante, San Miguel Allende, Guanajuato. Selección de Artistas Mexicanos, Galería Lamanai, Dallas, Texas. U.S.A.  Mirar al Sur, travelling exhibition of artists from south-east Mexico. 2002  Encuentros Other Gallery, Banff, Canada.  Solo Escultura Galería Drexel, Monterrey, Nuevo León. 2001  Caminos de la Esencia, Casa de Francia, Mexico, D.F.  Escultura Veracruzana, Cervantino Festival in Guanjuato. 2000 Preámbulo, Gallery at the Fine Arts Faculty, Xalapa, Veracruz. 1999  Memoria de la Piel, Pinocoteca Diego Rivera, Xalapa, Veracruz.  International Contemporary art exhibition, Plaza Gallery, Tokio. 1998  Reflejos de la Naturaleza Humana Studio and Gallery, Puebla, Puebla. 1997 Costumbres Geográficas, Gallery at the House of the First Printing machine in Mexico,D.F. 1996  Sueños de la Tierra, Galeria AP, Faculty of Fine Arts, Xalapa,  Bienal de Pintura Rufino Tamayo, Rufino Tamayo Museum, Mexico, D.F., Museum of Contemporary Art, Oaxaca, Pinocoteca de Monterrey, Nuevo León.  Mundo Mágico, travelling exhibition through the United States (Washington, Miami, New York, San Francisco). 1994  Génesis Galería Ramón Alvaro de la Canal, Xalapa, Veracruz,  Cita en Xalapa,  Metropolitana, UNAM, Mexico D.F. 1993 Germinaciones, Galería del Congreso del Estado, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 1992 Realismo Mítico Galería AP, Xalapa, Veracruz, La Plástica Veracruzana, Travelling exhibition, Museo Amparo, Puebla, Instituto Veracruzano de Cultura, Veracruz. 1991  Estructuras del Subconsciente,  Xalapa, Veracruz, Universo de la Conciencia, Galería Teatro de la Ciudad, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Awards and Recognition
2003 Premio de adquisición en la Bienal de Escultura y Pintura del Sureste, Chiapas. 2002 Residential Scholarship, Banff, Canada, government of Canada and FONCA. 1998 Invitation to the International Symposium on Sculpture at Illindetei, Bulgaria. Invitation to the International Symposium on Sculpture, Puebla. 1997 Invitation to the International Symposium on Sculpture, Chiapas, Invitation from Fine Arts, Denmark to create a sculpture at the Aarhus Festival, Invitation from the Arts, Faculty of Fine Arts Kanazawa, Japan to talk at a conference about his work. 1996 Invited to the International Symposium on Sculpture at Quebec, Canada. 1988  National Competition “Arte Joven”,  National Festival, Aguascalientes, Auditorio Nacional, INBA, Mexico, D.F.




Dreams from the earth


Dreams from the earth

Roberto Rodríguez (Mexico, 1959) is a sculptor from Veracruz who works with terrestrial materials: trees, plants and seeds.  His sculptures are examples of a will that dreams and that by doing so provides a future to the action of dreaming.  Rodríguez studied sculpture at the University of Veracruz.  His usually works with wood using mixed techniques and a few years ago he began working in ceramics. At present he lives in Xalapa, Veracruz.
Rodríguez began his artistic research into landscapes and memory in 1992 when he produced the sculpture “La Cosecha” (“The Harvest”) 1992.  This was soon after he completed his studies at the University, but he had already laid the foundation for his style.  This piece made from carved wood and later assembled, suggests forms of vegetation in contrast to a rigid geometric frame.
Based on this piece, the artist initiates a long and creative journey towards the origins of life and back again to contemporary times going back and then returning between the two poles as described by Wilhelm Worringer: “a sentimental projection and abstraction”.  A dialogue between the two notions takes on the form of formal mixtures and displacements between cultural tradition itself and contemporary language and concepts.
This gesture between abstraction and organic forms can be seen in his sculpture “Sedución” (“Seduction”) 1993.  The straight form of this piece follows the principle of “abstraction”. While the new shoots that spring from it reveal “organic will”.  An attitude inclined towards sensuality and complacency in both senses with a wink in the direction of the erotic can also be observed.  This piece could also be interpreted as an androgynous object, in as much as it contains forms related to the masculine and the feminine.  This ambiguity is produced by the erect structure of the piece, a phallic element, and the concave structures stemming from the small pieces (with a round shaped body and an appendage resembling a flower) representing the feminine element.
It is within this dialogue of forms that Rodríguez’s sculpture assumes two of his conceptual receptacles:  landscape and memory.  His work can be perceived in two directions: as landscapes that fix memories and those that generate works or memories which give a meaning to the sculpture through a landscape.  In my opinion, a landscape is constructed in Rodríguez’s work based on memory, where the “landscape” not only has a geographical position but a meaning built through time.  Rodríguez does not pretend to reproduce specific existing landscapes, but rather looks towards creating sculptures which permit him to recall them.
The artist completed his sculpture “Tierra abierta” (“Open land”) 1996 in Quebec, Canada whilst investigating the flora and materials present in the region.  Rodríguez constructed “Tierra abierta” based on memory, but at the same time as a dialogue with the place.  He considers landscapes to be a product of reflection, that simultaneously provide an answer to ones senses; they are closely linked to his conceptual proposals as well as to outside or physical spaces.  Rodríguez constructed this piece on a hill, his intention being not only to make use of the view from below to the top which allows the piece to assume monumental proportions, but also to employ the wind providing movement to the small pieces that hang down.  Both the setting of the sculpture and the effect of movement provoke both physical and visual paths which allow the spectator to interiorize the concepts of time and place present in the artists discourse.
Tierra abierta” is articulated as a sculpture that places art within its surroundings.  The intention of the artist is to create the landscape rather than represent it.  This work establishes a multiple dialogue (formal, aesthetic social) with the setting; its form visually reacts with the changes of light and some pieces move with the air currents.  It also suggests a temporal dimension, since the place concedes a certain duration for the sculpture and is therefore ephemeral.   In this way, the artist suggests other forms of relating art to territorial space.  On one hand, his sculpture is based on the representation of a landscape and on the other, the landscape is modified by its presence.  Thus, Rodríguez privileges the process of integration and symbiosis of his work with the place itself, based on a wider significance referring strictly to the supports and materials involved, incorporating the morphology of the terrain into his creative discourse, and recalling symbolic prehistoric forms with the idea of establishing an association between the present technological civilization and the magic of the past.  From here, an appellation to the ritual which attempts to call attention to the significance of primal roots.
Works such as “ Urnas funerarias” (Funeral Urns”) 2005 belongs to this intention.  While referring to the ritual, it searches to challenge and question the idea of lineal time.  The age of the work and the materials do not appear to coincide.  The technique used here add historical dates to the piece.  The incorporation of the temporal indetermination and its presentation suggests a process of change in which the material distorts our appreciation where real and fictitious times exist hand in hand.
In this way, Rodríguez appears to follow the ways of a tribal tradition when he includes in his work simple and common place objects together with objects which are often forgotten or ignored (sticks, fibres, threads) combined with cloth, wood, ceramic elements and materials from different origins.  These materials, together with the use of graphics and ornaments, inspired by distant cultural settings can be observed in his sculpture “Transicón” (“Transition”)  where  the scraped motive encloses the object it decorates.
In this manner, using simple and traditional resources, Rodríguez has gradually elaborated a poetic language, full of mysteries, ambiguities and symbolic references.  In his work, the material and techniques are intimately related, as we can see in “Mudanza” (“Change”) 2007.  It could be said that the artist brings passive material and makes it active.  The process used in producing his sculpture finds its definition thanks to the material and techniques used which occupy a fundamental place.  That is, that his technical media and the way he employs them define the work as part of an integral process of relationships.


                                                                                                                         Manuel Veláquez
                                                                                                     Xalapa, Veracruz, June 2010