miércoles, 28 de enero de 2009

EL ARTE HÍBRIDO


EL ARTE HÍBRIDO

El arte híbrido se sitúa en los límites de los géneros artísticos tradicionales y nuevos. Su propuesta es abolir fronteras y por ello genera proyectos que son difíciles de clasificar. Lo híbrido en el arte nos lleva a mirar y a reflexionar sobre las referencias cruzadas con otras disciplinas, nos inserta en un proceso interdisciplinar: artes visuales, cine, literatura, arquitectura, psicología, etc. Se interpreta como proyecto híbrido aquel que no busca especificidad de género ni se delimita dentro de una disciplina. Obra heterogénea, de medios mezclados, de carácter múltiple, que rompe con los géneros tradicionales.
Douglas Crimp, en el año de 1977, describió el programa estético de la posmodernidad como la ruptura radical con la tradición modernista. Como resultado, se da la integración de diversos medios, la mezcla de materiales, géneros y objetos (pintura, fotografía, escultura, vídeo, performance, arquitectura, etc.), y la hibridación de lenguajes. Según Jacques Derrida, el arte híbrido puede ser la desconstrucción de los lenguajes icónicos de la representación del arte moderno.
La crítica al concepto tradicional del arte ha provocado que las obras artísticas introduzcan la hibridación y utilicen nuevos medios, como fractura con los géneros artísticos plásticos producidos a través de la tradición. Se pierden las nociones de unicidad, aura artística, original y autoría del arte. Para el arte híbrido, cualquier medio puede ser utilizado para construir una obra; superar las categorías y las fronteras artísticas. Como resultado podemos obtener una infinidad de resultados, a partir de la elección de diferentes elementos de diversas disciplinas. Para Antoni Mercader, la hibridación se da por los dispositivos de cruzamiento, en un sentido de interponerse, de atravesar, de mutar, en un sentido de conversión sustancial, de una sustitución, su resultado ya no distingue límites o diferencias. El arte actual consiste en piezas de concepto y forma, que se constituyen en fenómenos complejos de entrecruzamiento.
Para algunos intelectuales el Posmodernismo representa una corriente que no interesa; otros lo imaginan como una amalgama exótica de corrientes dirigidas por grupos marxistas decepcionados.
Pero, ¿qué es el Posmodernismo? ¿Un concepto, una práctica, un estilo o un nuevo periodo histórico vinculado a lo que se conoce como era posindustrial? Ciertamente por el momento no existe un acuerdo más o menos generalizado entre los teóricos tanto europeos como norteamericanos.
Lo que fuere, el Posmodernismo es una corriente europea y norteamericana que ha tenido por representantes figuras como Frederic Jameson, Hal Foster, Ihab Hassan, Francois Lyotard, Gilles Lipovestky, entre otros.
En el fondo, el Posmodernismo es expresión o manifestación del fin de la historia: por ello la muerte de los grandes fines, de los grandes objetivos. Ya no hay que buscar nada, ya no hay que luchar por nada porque ya se está y se vive en la plenitud: “Los grandes cambios y avances de la humanidad hacia su deber ser han terminado porque el capitalismo es justamente el ser total, el nirvana de los sistemas sociales, es insuperable”.
No existe, pues, una ruptura entre lo que se es y el deber ser, porque simplemente ya se está en éste último. El objetivo se ha logrado, la meta se ha cumplido, no queda más a donde ir.
Desde que Habermas en 1980 emprendiera su ataque contra el Posmodernismo que calificó, en aquella ocasión, de neoconservador, en el mundo pensante tanto de Europa como de Estados Unidos de Norteamérica empezó a vertebrarse un movimiento que hoy ya es claramente distinguible e identificable. Así mismo, Kolakowski también habló de la decadencia de la modernidad y a su vez de su capacidad de recuperación. Estos dos autores influyeron decididamente en lo que sería el origen incipiente de la Posmodernidad.
Con todo habría que puntualizar el origen teórico de dicha corriente y por ello es necesario señalar que tres fueron las disciplinas que contribuyeron a lo que hoy se conoce como Posmodernidad:


VANGUARDISMO ESTÉTICO


Habermas dice que la modernidad es el aislamiento de las tres esferas básicas kantianas y que su completamiento reside en integrarlas: la ciencia, la moral y la estética. Empero, él cree que fue el vanguardismo estético quien en verdad desestabilizó las otras dos esferas. Si vemos con claridad las cinco grandes escuelas (expresionismo, simbolismo, futurismo, constructivismo y surrealismo) que pronosticaron la decadencia de la modernidad, lo hicieron con un discurso que se parece mucho al discurso posmodernista. De hecho, el Posmodernismo no es más que la crítica del vanguardismo estético a toda la sociedad.
El Posmodernismo guarda una continuidad sólo en este sentido con la modernidad. Por eso se ha vuelto tan actual Heidegger quien decía que el arte es el único lugar donde se encuentra la verdad.
Si procediéramos al antiguo modo marxista, diríamos que los movimientos sociales son los que hoy encarnan el Posmodernismo del mismo modo como los partidos y las clases sociales encarnaron la modernidad. Pero sería falso decir que hay que llevarles una conciencia y educarlos, integrarlos en una internacional, tomar el poder y cambiar el mundo. Al revés de la famosa cita de Marx “ya no se trata de transformarlo sino de comprenderlo.
Francois Lyotard fue quien habló y escribió de una condición posmoderna. Su estudio tuvo por objeto analizar la condición del saber en las sociedades más desarrolladas.
La condición posmoderna “designa el estado de la cultura después de las transformaciones que han afectado a las reglas de juego de la ciencia, de la literatura y de las artes a partir del siglo XIX.
Al legitimar el saber por medio de un metarrelato, que implica una filosofía de la historia, se está cuestionando la validez de las instituciones que rigen el lazo social”.
La función narrativa pierde sus funciones, el gran héroe, los grandes peligros y el gran propósito se dispersan en nubes de elementos lingüísticos narrativos. Cada uno de nosotros vive en la encrucijada de muchas de ellas. No formamos combinaciones lingüísticas necesariamente estables, y las propiedades que formamos no son necesariamente comunicables. Hay muchos juegos de lenguaje diferentes, es la heterogeneidad de los elementos. Solo dan lugar a una institución por capaz: el determinismo local.
Lyotard plantea que el saber cambia de estatuto al mismo tiempo que las sociedades entran en la edad llamada posindustrial y de las culturas, en la edad llamada posmoderna. Este paso ha comenzado cuando menos desde fines de los años cincuenta que para Europa señalan el fin de su reconstrucción.


CONCLUSION


Hablar de modernidad, ciertamente, es hablar de un proyecto no terminado, no acabado, no concluido. No podemos decir que esa época ya pasó. Afirmarlo sería una falsedad total. Más aún considero que no puede hablarse del proyecto de modernidad en pasado cuando existen todavía un buen número de comunidades que parecen vivir en etapas premodernas o simplemente que no les ha llegado los efectos de la modernidad.
Por su parte, la Posmodernidad, viene a ser para algunos el reflejo de esa crisis de la modernidad. Para algunos la Posmodernidad es una ideología, para otros es un momento histórico posterior a la modernidad. Lo que fuere, la Posmodernidad tiene aspectos teóricos y culturales muy importantes que analizar. Juzga el proyecto de modernidad como un proyecto inacabado que se sustentó en la razón, el progreso y la tecnología. Crítica el discurso de la modernidad a partir del cual se legitimó esa ciencia moderna. No acepta que la ciencia sea erigida como la habitación de la verdad absoluta.
En fin, el posmodernismo es la lógica cultural del llamado capitalismo tardío. Es la expresión cultural de un mundo globalizado, multipolar y posindustrial en el que convergen los grandes capitales, las grandes transnacionales y los grandes monopolios.
Es pues, en este orden en el que el modus vivendi del ser humano se ha modificado sustancialmente: hoy vemos un hombre consumista, preocupado por comprar y consumir; un hombre individualista, egoísta que solo busca el beneficio personal a costa de lo que sea. Un hombre que pretende diseñarse su propia vida de manera ligth, con el mínimo de presiones y el máximo de placer. En fin un hombre mediatizado por los medios de información, la televisión y el Internet.
El posmodernismo, es pues, más que un momento histórico, es una forma de vida asumida por el hombre desencantado y desilusionado de la modernidad.

BIBLIOGRAFIA

• CASULLO, Nicolás. El debate modernidad-posmodernidad, El cielo por asalto, 1993, pp 9 66.
• HELLER, Agnes. El péndulo de la modernidad, Península, 1994, pp 127-179.
• JAMESON, Frederic. Ensayos sobre el posmodernismo, Kairós, 1992, pp 75-99.
• LYOTARD, Francois. La estética de lo sublime, 1993, 285 p.
• QUEZADA, Freddy. Doce postulados a favor y en contra del posmodernismo, 1993, p 20-45.
• GILLES, Lipovetsky. La era del vacío, Era, 1994, 210 p.

1 comentario:

cruz antonio hernandez cardenas dijo...

Saludos cordiales
¿Usted considera a su juicio qué el arte del espectáculo se le puede considerar una forma de expresión y de realización de arte híbrido?.... Agradecería su opinión
CRUZ A. HERNANDEZ C. Venezuela